Jesucristo: el cordero de Dios que quita el pecado (¿del mundo?)

Al estudiar el Evangelio de Juan vamos a notar que hay muchas declaraciones con una profundidad teológica increíble. El texto que estudiaremos en este episodio no es una excepción, porque menciona por primera vez a Jesucristo como el cordero que “quita el pecado del mundo”.

El texto que estaremos considerando en este episodio, Juan 1:29-34, lo vamos a dividir en tres partes:

Primero, veremos a qué se refiere Juan el Bautista cuando dijo que Cristo es un cordero que quita el pecado del mundo y cómo se relaciona esto con los rituales de purificación del pueblo judío en el Antiguo Testamento.

Segundo, trataré de introducir uno de los temas centrales del Evangelio de Juan, y uno de los más debatidos en la actualidad: ¿a qué se refiere este evangelio con la palabra mundo? Es decir, responderemos de manera muy sencilla esta pregunta: ¿pudo Dios realmente quitar el pecado de toda la humanidad con la muerte de Cristo? ¿O su sacrificio en la cruz para quitar el pecado fue eficaz sólo para aquellos que predestinó desde antes de la fundación del mundo?

Tercero, explicaré por qué es tan importante el evento del bautismo de Jesucristo y qué implicaciones tuvo en su vida. Si Jesucristo era santo y sin pecado original, ¿por qué se bautizó? ¿Algo cambió en la vida moral o espiritual de Jesús luego de su bautismo? ¿A qué se refiere el texto cuando dice que Juan bautiza en agua, pero Jesucristo en Espíritu?