Toda Escritura, un podcast para escudriñar los tesoros de la Biblia, verso a verso

“Toda la Escritura es inspirada por Dios”. Cuando leí por primera vez esta cita, en el contexto en el que Pablo se lo dijo a su joven discípulo Timoteo, me estremecí.  En el capítulo 3 de la segunda carta a Timoteo, el apóstol está advirtiéndole a su hijo en la fe acerca de los hombres de los postreros días: Él le dice: “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos”.

¿A qué tiempos peligrosos se refiere aquí Pablo? Persecución, conflictos políticos y sociales, escases alimentaria o enfermedades. Versículo 2: “porque habrá hombres amadores de sí mismos“, dice. La humanidad sumida en maldad y corrupción. Desigualdades sociales, países en guerra, familias destruidas y todo porque el ser humano solo busca su propio bien.

En el versículo 5 Pablo dice también que estas personas “tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella”. Personas que “siempre están aprendiendo y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad”; líderes políticos, figuras públicas, ciudadanos en general que han encontrado en la ciencia, la tecnología, la política y las religiones una manera de entender el mundo, pero privados de la verdad que realmente hace libres. En ese contexto, Pablo le dice a Timoteo: ¡Toda la Escritura es inspirada por Dios!

“La Biblia es el tesoro más sorprendente de Dios aquí en la tierra, es literalmente Su Palabra exhalada al hombre”.

Charles Spurgeon dijo que: “Cuanto más cavamos en las Escrituras, más nos parecen una mina inagotable de verdad.”. Sí, la biblia es una fuente inagotable, es útil para enseñar, para convencer, para corregir, para instruir en el camino de la justicia, a fin de que los seguidores de Jesucristo sean perfectos, enteramente preparados para toda buena obra.

No en vano John MacArthur señaló que “Edificar una teología sobre la experiencia es edificar sobre la arena, pero edificar una teología sobre la Palabra inspirada y revelada es edificar sobre la roca.”.

Como consecuencia, Pablo le insta a Timoteo en la segunda epístola, capítulo 4, “predica la Palabra”, porque vendrá tiempo -y ha venido ya-, cuando las personas no tendrán cuidado de la sana doctrina, sino que, habiendo necesidad de oír, se amontonarán predicadores conforme a sus propios deseos y apartarán de la verdad el oído.

Que la Biblia es uno de los tesoros más sorprendentes de Dios es una realidad, pero, ¿realmente quienes se acercan a ella están disfrutando de sus riquezas? ¡Esa es la pregunta! En Toda Escritura desarrollaremos, versículo a versículo, las verdades más impactantes de este asombroso libro inspirado por Dios.

Iniciaremos por el evangelio de Juan para redescubrir la esencia de la persona de Jesucristo, el gran yo soy, y pasaremos por el libro de Hechos de los Apóstoles para comprender los principios de un cristiano fuerte. Luego estudiaremos la epístola de Pablo a los Romanos, la columna de todo el Nuevo Testamento, para pasar a excavar en los tesoros del libro de Hebreos. Por último, haremos un recorrido por las profecías del libro de Apocalipsis, con miras a prepararnos para los últimos tiempos.

Bienvenido y bienvenida al podcast Toda Escritura, escudriñando los tesoros más sorprendentes de la Biblia, versículo a versículo. Sigue este podcast en Spotify o Anchor.