Consejos para sacar el máximo provecho a las reuniones de equipo pastoral

Las reuniones de los dirigentes son parte vital del trabajo en equipo para el beneficio de la Grey. Mucho se puede hablar en las reuniones pastorales pero debe tenerse sumo cuidado al hablar cosas irrelevantes.

Algunos pastores afirman que en las reuniones pastorales se escucha hablar acerca de la importancia del pastor como el hombre más sobresaliente de la congregación. En otros casos se escuchaba acerca de la necesidad de ocultar cosas de la iglesia y de no tenerles confianza algunos miembros. En algunas reuniones se habla del peligro de que alguien pueda cuestionar la “autoridad del pastor”. Mucho egocentrismo y poco clamor por el pueblo.

Lamentablemente en estas conversaciones impera el hecho de que los individuos deben ser controlados, usados para fines, visiones y propósitos personales del pastor. En reuniones así es notable que no exista una actitud de equipo entre ellos. Peor aún es encontrarnos en reuniones donde los dirigentes llegan a la conclusión de: “hacer lo que bien nos parece y ocultar nuestro caminar a la denominación”. Esto es una vergüenza.

Rick y Eunice Johnson nos comparten su experiencia personal al decir: «Ha sido nuestra práctica, en los equipos de planeación de Iglesias, apartar un tiempo semanal para trabajar juntos orando, y para considerar las necesidades, retos y luchas de los hermanos en la congregación y de nosotros mismos.

En algunas reuniones no es bueno tomar decisiones sino sólo orar por los hermanos. En otras, hay momentos en los que después de orar, debemos discutir, tocar temas difíciles y, estando unidos, buscar la mejor decisión sobre asuntos delicados. Luego está la necesidad de visitar a todos los hermanos, trabajar con ellos, ayudarlos y servirlos. Apreciados hermanos, les recomendamos seguir este ejemplo.»

¿Cuándo fue la última vez que se reunieron como equipo de ancianos para tomar un café y restaurar la relación de amistad entre el equipo de liderazgo? ¿Cuándo fue la última vez que se reunieron en ayuno y oración para pedir al Señor por el plan para la Iglesia? ¿Cuándo fue la última vez que se reunieron para simplemente tener un tiempo de comunión y conocerse un poco más: sus dones, talentos, luchas y debilidades?

Le invito a que tome una taza de café y se reúna con su equipo para desarrollar buenos lazos de amistad. Aquí empieza la unidad de la Iglesia y aquí termina el egoísmo dictatorial y el desorden que tienen muchas congregaciones. Es común que las reuniones de equipo sean espacios para hablar exclusivamente de los asuntos de la Iglesia pero poco se sabe de la persona que tenemos al lado.

¿Conoce usted a qué hora lee la palabra uno de los ancianos que hace parte del equipo? ¿Sabe usted cuál es el segundo apellido de los pastores de la congregación?, o ¿sabe usted cuál es el color favorito de su hermano? Después, cuando vienen los tiempos de crisis, los ancianos son los primeros en dividirse y formar grupos sectarios dentro de la congregación, esto por la falta de confianza y trabajo en equipo.


Invierta un poco de dinero en llevar un pan a la próxima reunión y no desperdicie el tiempo en trivialidades, clamemos juntos por el pueblo.


¿Acaso hay algún hermano que deba ser disciplinado? ¿Acaso existe una pareja que necesita ser discipulada para el matrimonio? ¿Saben ustedes cómo están los matrimonios de la Iglesia?, o por otra parte, ¿existen campos blancos a los cuales se puede llevar el Evangelio y plantar Iglesias?

Rick y Eunice concluyen diciendo: «Recomendamos que en las asambleas y equipos de plantación de Iglesias haya hermanos responsables que tomen muy enserio la necesidad de reunirse cada semana. Siempre hay necesidades. Si los hermanos vienen, o no, a buscar ayuda, los dirigentes deben salir a visitar; trabajar y convivir con cada uno. Hay demasiadas Iglesias donde los pastores sólo buscan a los hermanos cuando faltan a un culto, cuando están enfermos o si el hermano está causando problemas».

Procure no desperdiciar estos tiempos hablando únicamente de actividades por realizar. Haga todo lo posible por aprovechar al máximo la tertulia y eleve un clamor por la Grey del Señor. ¡Esto es trabajo en equipo!