El origen y significado de la palabra Amén

La jerga hace parte de cada grupo social, es una forma lingüística especial por medio del cual se expresan y se entienden entre ellos; desde grupos profesionales hasta grupos religiosos. Y es allí en ese segundo grupo, donde quisiera analizar, grupos religiosos; especialmente “los cristianos”.

Los cristianos contemporáneos, aclaro, en la mayoría de sus casos han creado una jerga que de manera consciente o inconsciente ha tomado gran fuerza dentro de sus santos recintos.

Por ejemplo, la pregunta: ¿Y a su nombre? Muchos ya están preparados para responder de manera automática “Gloria” ¿Y a su pueblo? “Victoria”, y si lanzas un comentario de ánimo para alguien o simplemente una despedida “que te vaya bien” te contestan con un fuerte “amén”.

La pregunta que se genera en mí es: ¿realmente sabe lo que está contestando, cree en ello que está diciendo o será una simple costumbre?

Estudiemos un poco hoy la palabra amén; tomada del arameo, significa “ciertamente”. Esto hacia parte de los israelitas en el antiguo testamento para un juramento, una doxología, una bendición o maldición. En cambio en el Nuevo testamento se utilizaba para introducir y corroborar las propias palabras.

De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean.

Jesús, Marcos 3:28.

El amén casi siempre va seguido por el “dice el Señor”. Era especial para expresar que sus palabras no venían de sabiduría humana, si no que era mensaje de Dios. Una innovación lingüística llevada por Jesús.

Tal vez esto nos lleve a pensar antes de responder un Amén, o un aleluya, es mejor que las convicciones no las volvamos solo costumbre.

*Este articulo hace parte de una colección de escritos inéditos de la autora registradas en la propiedad de derechos de autor según la ley colombiana.